13/3/19

Prueba: DS 7 Crossback PureTech 180 Grand Chic Aut.

Hemos tenido la oportunidad de probar el primer SUV de la nueva marca premium del grupo PSA, el DS 7 Crossback, gracias a DS Salón Alcalá De Henares.


Por fuera
Las fotos hablan por sí solas, ¿no? Y es que la marca francesa ha hecho un gran trabajo, ya que el coche tiene una línea elegante que no pasa desapercibida (todos los que han visto el coche me han dicho que les gustaba, y mucho): la gran parrilla, las preciosas llantas, los afilados faros y pilotos... y la imponente presencia de los SUV grandes. Y eso que es el más pequeño del segmento D, con sus 4,570 m de largo, aunque su gran anchura de 1,895 m le da una apariencia poderosa.


A todo ello ayuda sin duda que la versión que estamos probando lleva el acabado superior (llamado Grand Chic) con la pintura Negro Perla y las preciosas llantas de aleación opcionales de 20 pulgadas. Y también ayuda que el modelo no dispone de extrañas e innecesarias líneas de diseño, sino que toda la carrocería fluye sin estridencias, jugando además con el diseño de rombos característico de DS en algunos detalles y con unas luces diurnas en forma de lágrima que dan personalidad al frontal.


Por dentro
Nada más abrir la puerta se nota que DS va en serio con este modelo, y es que el ambiente que se respira es totalmente de calidad: el cuero ocupa los asientos y buena parte del salpicadero y las puertas (aunque a mí personalmente no me gusta el color, lo elegiría más oscuro... cuestión de gustos), todos los ajustes son sólidos y no se aprecian grillos ni ningún tipo de crujidos (ni siquiera al hacer presión con los dedos), el diseño es moderno y elegante a la vez... todo bien. Los asientos delanteros tienen regulación eléctrica (junto con calefacción, ventilación y masaje) y la postura de conducción se consigue sin problemas, además la posición elevada de los SUV ofrece mucha visibilidad. Estos asientos son además muy cómodos y ayudan a que los km pasen sin esfuerzo.


Todos los mandos están a mano y en una posición lógica (los elevalunas en la consola central en vez de en las puertas), aunque las palancas tras el volante están algo juntas (y el tacto es algo mejorable). La pantalla central es de gran tamaño y responde siempre a la primera, aunque abarca demasiadas funciones y me gustaría que por ejemplo el climatizador tuviese mandos propios (pero ya en muchísimos modelos va integrado, habrá que acostumbrarse). Lo que sí recomiendo es perder unos minutos en aprenderse las principales funciones, ya que la pantalla central tiene muchas opciones... y además la instrumentación también es otra pantalla y dispone de varias configuraciones (también utilizando el diseño de rombos), por lo que podremos dejar todo totalmente a nuestro gusto.


En los asientos traseros la habitabilidad es muy buena también, sobrando espacio para alguien como yo (177 cm) incluso contando con el opcional techo panorámico (que puede ir abierto hasta velocidades considerables sin que moleste el aire, y que aporta muchísima luminosidad), y disfrutando además de respaldos regulables eléctricamente, por lo que podremos reclinarnos un poco e ir aún más cómodos. El maletero es muy grande también (555 litros) y en este caso disponía de portón eléctrico con función manos libres, por lo que podremos abrirlo con una ligera "patada al aire" sin utilizar las manos.


En marcha
El modelo de la prueba lleva el motor de gasolina intermedio, un 1.6 turbo de 180 CV (hay otra versión con 225 CV, y otro motor 1.2 de 130 CV, además de las versiones diésel de 130 y 180 CV). Un SUV de este tamaño y potencia está claro que no está hecho para ir a hacer curvas, no es su objetivo. Un modelo así está pensado para rodar km y km y hacer grandes viajes con el máximo confort, y eso lo consigue con creces.


En autopista y autovía, el motor dispone de potencia suficiente para realizar cualquier adelantamiento o incorporación sin ningún problema, además el cambio automático de 8 velocidades ayuda a mantener el motor en un régimen bajo para que la sonoridad sea la mínima posible. Los buenos asientos y las ayudas a la conducción hacen que rodar por este tipo de vías sea un placer.


Por carretera convencional, la situación es igualmente agradable siempre que no se trate de un puerto de montaña, ya que en este caso la carrocería balancea algo más y el cambio se nota algo lento (sobre todo si no seleccionamos el modo de conducción Sport). Además, las levas del cambio que hay tras el volante son algo pequeñas y están cerca del resto de palancas, con lo que no están pensadas para una utilización constante (al menos las hay, que no todos los coches automáticos las llevan). En cambio, si la carretera es una nacional de curvas ampllias, ningún problema, ya que el rodar es agradable y los adelantamientos se solventan con suficiente rapidez.


En ciudad, se notan sus dimensiones, y es que su longitud es considerable y su anchura hace que maniobrar en sitios estrechos conlleve una buena dosis de paciencia (lo mismo se aplica a los aparcamientos subterráneos o a tu plaza de garaje). Las cámaras y los retrovisores (con fución parking) ayudan, pero el volumen es el que es.


Por último, ¿te da miedo que sea de gasolina? Durante la prueba, en utilización normal (casi todo por carretera convencional, junto con algo de montaña y algo de autopista, con poca ciudad) he obtenido un consumo de 7,6 litros cada 100 km, dato muy correcto y perfectamente asumible frente a la versión diésel.


Equipamiento y precio
Recordemos que la versión probada va asociada al motor intermedio de gasolina pero al equipamiento más alto (llamado Grand Chic). El precio según configurador es 43 600 euros, y su equipamiento principal incluye cristales laterales laminados, instrumentación digital de 12,3 pulgadas, faros full-led, iluminación ambiental led, llantas de aleación de 18 pulgadas, cámara de visión trasera y sensores de aparcamiento, recarga inalámbrica para móviles, acceso y arranque manos libres, regulación eléctrica del asiento del conductor o pintura "Negro Perla".


La versión probada llevaba unos cuantos opcionales: tapicería Inspiración DS Opera Marrón Alezan (2078 €, incluye la tapicería de cuero, los asientos eléctricos, calefactados, ventilados y con masaje, asientos traseros regulables eléctricamente o airbags laterales en la segunda fila), llantas de aleación de 20 pulgadas diseño Tokyo (1039 €), techo panorámico practicable (1247 €), retrovisores electrocrómicos (104 €, incluyen posición parking o la proyección del logo DS en el suelo), pack "Easy Access" (520 €, incluye el portón motorizado manos libres), pack "DS Night Vision" (1247 €, incluye cámara infrarroja y cámara 360º), pack "DS Sensorial Drive" (312 €, incluye dos personalizaciones interiores) y el pack "DS Connected Pilot + DS Driver Attention Monitoring + Advanced Safety Pack" (831 €, incluye varias ayudas a la conducción como la conducción semiautónoma con reconocimiento de líneas de la carretera y señales de tráfico, el sensor de ángulo muerto o la alerta por cambio de carril), todo ello con un precio de 50 980 €. ¡Casi nada! Pero lo cierto es que está perfectamente en línea con sus principales rivales (Stelvio, GLC, Q5 o X3, entre otros) y con más equipamiento.


Del equipamiento, unos detalles a comentar:
- El cambio automático de luces largas/cortas funciona a la perfección. Creo que es la primera vez que no lo tengo que quitar porque sea lento y otros coches me den ráfagas.
- El sistema que mantiene el coche en el centro del carril es una gran ayuda... pero a mí, que me gusta conducir, me resultó algo intrusivo. Supongo que es acostumbrarse.
- El portón manos libres siempre funcionó a la primera y sin hacer gestos raros.
- La cámara infrarroja de visión nocturna es espectacular, aunque el sistema de reconocimiento de señales no terminaba de funcionar al 100 %.


Conclusión
DS va en serio en su apuesta por encuadrarse en el segmento premium con su primer modelo tras establecerse como marca propia, un SUV grande, poderoso, bien hecho y con un diseño muy bien pensado y que llama la atención. Todo ello acompañado por unas prestaciones suficientes y unos consumos correctos, y un confort digno de un gran rodador (que es la idea de un SUV de este tamaño). El precio es alto, sí, pero es similar al de sus rivales. Sólo falta que la gente empiece a conocer la marca para triunfar (porque todos los que me han visto con el coche me han dicho que les encantaba la estética, pero pocos han sabido identificar qué era DS). A mí, desde luego, me ha encantado el coche.

  • Destacable: estética, equipamiento, calidad de los materiales, confort de marcha.
  • Mejorable: levas del cambio pequeñas, cambio lento salvo en modo Sport.

Gracias nuevamente al concesionario DS Salón Alcalá De Henares por la cesión del vehículo. El resto de las fotos, aquí.






2 comentarios:

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